El Vicariato Apostólico de Pando considera prioritario el poder crear ambientes laborales y educativos seguros y de buena convivencia, previniendo amenazas y daños en la integridad física, psicológica y moral de las personas, en particular de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
la institución ha implementado el Código de comportamiento Ético y su respectivo reglamento en protección de niños, adolescentes y jóvenes. El código, elaborado por un equipo conformadas por diferentes representantes del Vicariato, se propone definir normas de ética y moral cristiana instaurando conductas profesionales fundadas en el respeto y tutela al que toda persona tiene derecho, poniendo particular atención a las víctimas de violencias o de diferentes abusos, sean físicos o psicológicos. Su aplicación llega a los sacerdotes, docentes y religiosos de la jurisdicción como también a laicos que trabajan y prestan sus servicios profesionales en las obras del Vicariato bajo cualquier modalidad: docentes, educadores, administrativos, personal de servicio, animadores juveniles, catequistas, voluntarios, etc.
Con el objetivo de crear mecanismos de resguardo a las víctimas, se creó una comisión de protección al menor, conformada por profesionales especializados en el área jurídica, pedagógica y psicológica. Los mismos, se formaron en cursos internacionales virtuales, “La prevención de los abusos en los ambientes formativos” y “El rol de la psicología y el derecho. El abordaje de las situaciones de abusos”, desarrollados por el Instituto de Antropología y el Consejo latinoamericano de CEPROME.
Los profesionales que conforman la comisión son:
– Abogada y Canciller del Vicariato Apostólico de Pando, la cual dirige y supervisa el trabajo de la comisión.
– Psicóloga de Ceil (Comunidad Educativa de la Iglesia Local) Riberalta.
– Psicólogo de Ceil Cobija.
Son 3 las personas, encargadas de diferentes áreas de trabajo del Vicariato, que reciben las denuncias:
El Párroco, recibe denuncias de actos cometidos por catequistas, laicos, religiosos, sacerdotes, etc. pertenecientes a su Parroquia
El asesor jurídico del Vicariato, recibe denuncias del personal que trabaja en las oficinas del Vicariato y del personal que trabaja en las diferentes obras sociales.
La Delegada de Ceil Pando, recibe denuncias de alumnos y de todo el personal que trabaja en los establecimientos escolares.
Todas las denuncias recibidas por los diferentes encargados, son derivadas a la comisión de protección, la cual realiza un proceso de seguimiento e investigación con el fin de detectar si la denuncia es cierta o es falsa, aplicando los protocolos previstos en el código de comportamiento ético. Además, los psicólogos del Vicariato y la Pedagoga de la Ceil Pando, comienzan el fundamental trabajo de acompañamiento diario a las víctimas y a las familias afectadas.
Al descubrir algún hecho fuera de la norma, se coordina con la Defensoría de la Niñez del Municipio de Riberalta o de Cobija, quien se encarga de llevar los procesos legales que corresponden a las leyes establecidas en el País y si se tratase de un sacerdote será juzgado, además por las leyes vigentes de la Justicia ordinaria, también por las leyes eclesiásticas del derecho canónico.
Al finalizar cada gestión, los responsables de las diferentes áreas del Vicariato, junto a la Comisión de protección al menor, realiza una evaluación interna para revisar la correcta implementación de los protocolos de prevención y los procedimientos correspondientes aplicados. Puesta en vigencia desde el primero de septiembre de 2019 hasta la fecha.

Todas las denuncias son recibidas en las oficinas del Vicariato Apostólico de Pando, Av Dr. Antonio Vaca Diez #116 frente a la red de salud 07 como también al correo protecciónalmenor@vap.org.bo o al teléfono 3-8523432 – Whatsapp – 73920039

VAP.01.09.2019